Ahora vamos conociendo la verdad

Sólo cuando las cosas se ponen difíciles conocemos la realidad de las cosas, las personas o las ideas…

Cuando las cosas se ponen difíciles en la carretera conocemos la calidad de un vehículo, sabemos de su potencia para subir cuestas o recuperarse, de su capacidad para agarrarse en una curva o para detenerse con eficacia; en autovías cualquier coche corre y se comporta bien.

Cuando un deportista se enfrenta a lesiones o a rivales potentes es cuando descubres realmente su calidad y capacidad, frente a rivales sencillos y sin problemas físicos cualquier deportista puede parecer bueno.

Esto son sólo ejemplos, pero lo mismo sirve con las ideologías, con las creencias y con ciertos principios a cualquier nivel. La creencia general en la sociedad -y la que nos venden- es que, primero, las instituciones y los políticos que hemos elegido están ahí para mejorar nuestra calidad de vida, para protegernos y, segundo, para llevar a cabo aquellas cosas que la mayoría de la población busca y desea, o sea que respeta la opinión pública general, sin embargo ahora, en los momentos difíciles estamos viendo la realidad y la realidad es que esa creencias son falsas.

Cojamos primeramente la idea de la bondad para la mayoría de la toma de decisiones de esas instituciones y políticos: En primer lugar, por ejemplo en la UE, ya hemos visto que las decisiones están enfocadas a proteger las grandes corporaciones industriales y también a la banca. Todas las decisiones que nos han vendido como positivas para nosotros, la población en general, empezando por la Globalización no han traído más que empobrecimiento y paro, pero las grandes corporaciones industriales han seguido aumentando sus beneficios y su poder, toda la historia del BCE y el control de la banca así como el control del gasto de los políticos y los gobiernos a través de un sistema de financiación que depende de la banca sólo ha enriquecido a la banca llevando al empobrecimiento y endeudamiento de los países.

No deja de ser gracioso que en España digan que el gobierno tiene un gran mérito porque gracias al mejoramiento de la economía baja la prima de riesgo y así la financiación es más barata y ahorra de esa forma no se cuantos miles de millones, cuando lo sencillo pero auténtico sería financiarse directamente de los bancos centrales quizás a un ratio del 0,5 o 1% en vez de tener que emitir deuda al 5% (es un ejemplo pero puede ser mucho más) para que la banca se financie directamente del banco central (banco cuyos fondos pagamos todos) a esos ratios ridículos para comprar deuda y ganarse limpiamente un “X%” sin tener que calentarse la cabeza…

Lo realmente meritorio sería que si los gobiernos estuvieran de verdad al servicio de los votantes se negaran a este sistema porque, además de sólo generar beneficios para la banca sólo puede alargar la crisis porque, ¿por qué la banca podría desear que un país saliera de la crisis cuando tiene un negocio tan fácil, seguro y bien montado…? Pero eso sería si los gobiernos realmente estuvieran al servicio de sus votantes y no al servicio del poder que realmente sirven.

Ahora cojamos la idea de que las instituciones y los gobiernos están para llevar a cabo aquellas cosas que la mayoría de la población busca y desea, o sea que respeta la opinión pública general, y para ello tenemos un ejemplo muy interesante y fácil que es Siria.

En Reino Unido el 50% de la población está en contra de intervenir en la guerra civil que se está librando con sólo el 25% a favor, pero Cameron quiere ir a la guerra y todavía puede que se salga con la suya. ¿A quién sirve?

Hace poco entré en una página de Canadá donde se hablaba de la financiación que había dado el gobierno de Canadá a los rebeldes en Siria, en esa misma página había una encuesta donde se preguntaba si les parecía que eso era correcto, la inmensa mayoría estaba en contra, pero el gobierno de Canadá pasa y hace otra cosa porque sirve a otras voluntades. ¿A quién sirve?

En Francia el 64% de la población está en contra de la intervención en Siria, ¿qué hace Hollande? Se la s…. y apoya la guerra. ¿A quién sirve?

¿España? Según los sondeos el 69% está en contra de la guerra, ¿qué hace su excelencia el genio político Rajoy? Pues “no dejar tirado a Obama y darle apoyo moral y político”… Para morirse de risa. ¿A quién sirve?

En EEUU según los datos sólo un 29% de la población apoya la intervención en Siria mientras que hay una oposición del 48%, ¿Importa eso al premio nobel de la paz Mr Obama? Ni un pito… Ni siquiera le importa de que realmente haciendo el ataque que desea esté poniéndose al lado de Al-Quaeda que esté combatiendo a favor de quién se supone es un enemigo de los EEUU, un enemigo de los cristianos y que esos mercenarios de Al-Quaeda tengan como objetivo establecer en Siria un estado islamista bajo la ley de la Sharia. ¿A quién sirve?

No olvidemos otra cosa, todos esos países que ahora han apoyado a Obama y su guerra contra Siria en el G20 son países que han demostrado poder ser chantajeados por los EEUU, la NSA y Obama, la prueba ha sido que a pesar de haber sido espiados por ese país han impedido que Snowden pudiera salir de Rusia bloqueando su espacio aéreo poniéndose al servicio de los intereses de la NSA y el gobierno de Obama, ¿puede existir muestra más clara de servilismo….? Pues si esto es así cuando hay una agresión tan clara a la independencia de un país y, además, se apoya esa agresión de esa forma no tiene que extrañarnos que apoyen en el G20 la decisión guerrera de Obama, es lo normal pero eso no significa que sea justa esa decisión, sólo que tiene el poder de imponer incluso en los casos de mayor injusticia su poder a los países satélites.

No me extraña que Rajoy apoye a Obama porque su carácter ha demostrado estar claramente al servicio de esos poderes que expolian a la mayoría y que le permiten decir que ha hecho lo que creía debía de hacer aunque fuera lo opuesto que predicaba y se quede tan ancho, lo suyo son los registros y dar constancia de los hechos –si no están referidos a Bárcenas– no ser un estadista.

¿Y qué conclusiones sacamos de esto…? Son simples: ¿Se respeta la opinión pública? No.

¿Por qué? Porque los gobiernos y las instituciones han demostrado que no están para servir a la mayoría y sus intereses, sino para servir a los intereses de una minoría que les ha colocado ahí para hacernos la ilusión de que tenemos poder y libertad, pero en los momento difíciles, donde hay que demostrar quienes somos en realidad, nos muestran la verdad: Nos expolian, nos dejan en el paro (recordemos que el que haya paro es una cosa buena para la reducción de los salarios), reducen los servicios sociales, derechos, acceso a la justicia y todo lo que sea y nos llevan a una guerra que sólo una minoría en la población quiere… ¿Les importa a ellos? No, no les importa un carajo, nuestra opinión, nuestra vida y todo lo que ello significa les importa un bledo, ¿por qué? Porque a quién realmente sirven no es a nosotros, no es a el pueblo que teóricamente deberían servir, sino a los intereses que les colocaron ahí.

Como decía al principio: Sólo cuando las cosas se ponen difíciles conocemos la realidad de las cosas, las personas o las ideas…

Ahora sabemos la realidad de las instituciones, de los políticos y los gobiernos y si alguno lo niega sólo me cabe preguntarle… ¿A qué intereses realmente estás sirviendo? ¿No será que tienes alguna vinculación con esos grupos de poder o debes tu posición a alguno de ellos? Porque si es así entonces te comprendo, será una posición cobarde pero comprensible porque obedece a la necesidad humana de sobrevivir, pero si no es así, sino depende o sirve a alguno de esos poderes es que entonces estás ciego, sordo o algo peor porque los hechos están gritando a voces esa verdad, la verdad que los tiempos complicados y difíciles se han encargado de revelar con claridad cristalina:

Los que nos gobiernan están sirviendo a otros intereses, no los nuestros.

Pero no nos quedemos ahí… ¿Qué significa esta lección? Significa que debemos poner en duda todo, absolutamente todo, lo que nos cuenten, tanto ellos como los medios que son sus voceros, que oigamos lo que oigamos no tiene porque ser verdad, porque si en cosas tan simples y claras como las señaladas vemos que no les importamos un bledo ni nosotros ni nuestra opinión, ¿realmente podemos esperar que no digan en ninguna otra cosa la verdad?

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Un comentario el “Ahora vamos conociendo la verdad

  1. Las reflexiones a los problemas lo normal que estas se rigieran por el sentido común. Según se ve, de sentido común haber debe haber muchos y dispares, el del político y el ciudadano. No se le tienen de dar importancia a las palabras de los sabios, más bien lo sabias que sean sus palabras. Está claro que los sabios y las sabias decisiones políticas son un espécimen por conseguir, mas incluso si es que en algún lugar remoto pudiese existir, esta pasaría como algo improcedente e inseguro, ya que el que tiene de valorar su aprobación está muy distante de su capacidad de evaluar lo que se tiene de valorar. En definitiva, un buen político no procede el pensar, si no es que sea en favor de aquel que le manda (MUNDO FINANCIERO). Si es obediente y disciplinado, recibirá como recompensa formar parte como directivo de cualquier entidad financiera o multinacional. La lujuria es un sentimiento y actitud, la cual nada tiene que ver con la inteligencia del buen hacer con sentido común, más bien la obediencia hacia aquellos que te prometen ofrecimientos por tus decisiones, siempre y cuando estas decisiones sean favorables e afines a aquellos que te las han formulado como condición.
    Saludos,
    MARC.

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