Historia Oculta de la Economía


Incluyo aquí una serie de vídeos (The Money Masters) que considero básicos para comprender cual es la realidad detrás de la historia que nos han contado. La realidad detrás de una historia que se caracteriza muy especialmente por la lucha constante de pueblos contra pueblos, de naciones contra naciones, religiones contra religiones y todos los “contra” que se pueda imaginar, pero que cuando miramos más allá descubrimos que esa no puede ser sólo la realidad, es sólo la apariencia de la superficie.

Cuando era muy jovencito no me parecía lógico lo que contaban de los peligrosísimos soviéticos que querían conquistarnos y destruirnos, intuitivamente me parecía que el soviético de turno lo que quería sería lo mismo que cualquier otro: Ganar su dinero para vivir lo mejor posible, tener su casa, tener una familia, unos hijos, etc… ¿Por qué iba a ser diferente de nosotros? Sentía, más que sabía, que ahí había una mentira pero siempre había esa demonización y ese intento de meternos el miedo en el cuerpo, de condicionarnos negativamente.

Hace unos cuantos años hubo una guerra cruel en Ruanda, nunca entendí bien lo que pasaba hasta que un día leí en “El País” una pequeña reseña en páginas interiores, ahí donde pocos leen, donde explicaba lo siguiente:

Ruanda era el producto de la mejor hoja de té del mundo (quién lo iba a decir) y el coste de recolección de dicha hoja costaba 180$ la tonelada, un día en los mercados de Chicago alguien decidió que se iba a pagar a 12o$, ello dejó a un millón de personas sin trabajo de forma inmediata  en un país que no llegaba a siete millones… El resto es historia, cuando las cosas van bien y hay dinero para todos las diferencias étnicas (que no eran tales y merece un estudio aparte) no tiene importancia, pero cuando las cosas van mal… Como decimos en España: “Cuando no hay harina todo es tremolina”. No sé quién tendrá hoy esas empresas productoras de hojas de té ni si siguen produciendo, supongo que sí, pero detrás de movimientos como esos normalmente hay transferencia de patrimonios empresariales de unas manos a otras por una parte ínfima de su valor real.

En todo caso, con esto quería ejemplificar que detrás de las guerras hay siempre factores económicos ocultos y que es bueno conocerlos para saber cual es la realidad que se oculta detrás de la historia que nos han contado. Espero lo disfruten y, como yo, aprendan algo de ello: http://snipurl.com/24znp2b

Directivos de talento sí, directivos de talento no…


Hay una pugna teórica en el mundo de las empresas entre hacer lo que se dice debe hacerse y hacer lo que se cree es necesario hacerse. Para la primera hace falta solamente lo que más abunda en el mundo: Deseos de seguir al líder y la necesaria mente conservadora que dice que mejor no tocarlo si funciona.

Pero así no funcionan las cosas por siempre. Dicen que cuando Steve Jobs estaba preparando su sucesión vio a mucha gente que, sobre el papel, tenía todo lo que se supone debían tener: Estudios, experiencia, capacidad, etc., pero… Pero les faltaban ese algo más que hace que una empresa pueda proyectarse hacia el futuro, no solamente que sobreviva, especialmente cuando las cosas van bien, como dijo alguien “serviste bien cuando servir era fácil…” Ahí es donde entra la segunda categoría que pretender hacer lo que cree es necesario hacerse más allá de seguir y dar la razón al líder, y para lo segundo se requiere de ciertas cualidades más raras, un talento especial que va más allá de lo que nunca ninguna escuela de negocios podría llegar a enseñar, ni ninguna experiencia proporcionar, porque bien sabido es que la experiencia no es sólo atravesar muchas situaciones, sino sacar provecho de pasar por ellas; hay gente que pasa todos los días por la misma calle y ni siquiera sabe qué tiendas hay en ellas mientras otras personas con una vez les basta para poderte decir que puedes comprar en la misma.

Pensando en ello, he recordado que en los ejércitos de Roma existían dos tipos de generales: Los de conquista y los de asentamiento. Cuando se trataba de nuevos desafíos y conquistar nuevos territorios el perfil era uno. Luego estaban los generales que, una vez conquistado el territorio sólo debían mantenerlo. No eran tan brillantes, al contrario no tenían tanto, o siquiera tenían, talento pero eran fáciles de manejar por parte de Roma y tenían suficiente conocimiento de su trabajo como para mantener la “Pax Romana”. Eran… Funcionarios. Cuando fallaban tenían que volver a enviar a los generales de conquista para poner las cosas en orden.

Esto es una metáfora, pero creo que es lo que se aplica a las empresas. Cuando las cosas van bien da un poco lo mismo el directivo que se contrate y sus valores, una formación mínima y cierta experiencia bastan para dirigir cualquier empresa o departamento cuando el viento sopla de popa, los errores se los lleva el viento y, además, la más alta dirección de la empresa sigue el principio de “si funciona no lo toques”.

De esta forma, si llega un directivo con un talento real que refleje esos valores que se supone tiene que tener (y que a machamartillo venden en libros y escuelas de negocios) se va a encontrar con un muro horrible, no interesa, estará mirando 20 años adelante en el futuro de la empresa y se dará cuenta de lo que hay que hacer para seguir “conquistando” ahora que se tienen los recursos -es el buen momento- para enfrentarlo y prepararlo, conocerá -más que las “ideas” del “supremo” de la empresa en tranquilas charlas frente a un café o comidas generosamente pagadas por la bonanza de la situación-, las nuevas tecnologías, las nuevas ideas y conocerá, especialmente, muy bien las debilidades y fortalezas de la empresa en la que trabaja, tendrá conocimiento real porque no (mal)gasta el tiempo en charlas, sino en lo estudiar y conocer lo que tiene a su cargo y averiguar cómo mejorarlo…

Con esto creo que resumo lo que sucede en la mayoría de los casos: Las empresas en los buenos momentos crecen con facilidad, hasta el más tonto hace relojes, pero el más tonto se rodea, como todos sabemos, de otros tontos y crea una estructura tonta, no quiere oír hablar al que tiene talento, el directivo con valores, porque le hace sentirse mal, siente puesta en duda su alta genialidad y capacidad que le ha permitido estar donde cree estar…. Me he “hinchado” a ver empresas en que el “big shot” que se inflaba hablando de su éxito y nada más entrar por la puerta veías media docena de cosas en contra de la más simple lógica. Luego llegan los malos tiempos y la empresa no está preparada para ellos y… Y se van a carajo por miles porque no tienen ni siquiera capacidad de reacción, menos aún visión, y por supuesto humildad (“¡a mí me va a decir usted!” he oído decir), para contratar a tiempo al auténtico talento que -tal vez- podría sacarles de ahí, pero ellos con su escaso talento de general de asentamiento ya no pueden sostener la plaza.

Esto es lo que yo he visto y también esto va de la mano de esa moda que dice que es mejor contratar gente joven porque esta mejor preparada, ¿preparada para qué y, especialmente, comparada con quién? En cierto casos sí, pero para ciertos desafíos no basta, en realidad está preparada para lo que aquí se señala, para decir “si buana” a todo, no crear dolores de cabeza al “supremo” con ideas que removerían su “Pax” y le haría dudar de su alto valor, y preparados especialmente para correr detrás de todas las zanahorias que les muestres… Pero raramente preparados para ciertos desafíos porque para eso, además de conocimiento, hay que haberse fraguado en muchas luchas y haber visto mucho y eso sólo lo da la experiencia, que no puede comprarse.

Hay un escrito de Joan Barril titulado “McEnroe” que siempre he tenido en mente y que refleja bastante bien esta realidad y del cual copio y pego el final: “En el reino de la apariencia, la protesta es abominable, casi demasiado humana para los héroes de despacho. El colmo del buen gusto siempre ha sido el navajazo por la espalda, el silencioso hervor de los venenos, la sumisión formal de los traidores.”

Y si alguien duda de que esto es así… Miremos el panorama empresarial que tenemos.

Julio César ya era un general muy experimentado cuando le llegó la fama que hoy todavía perdura, y valores… Ya lo creo que los tenía.

Para comprender lo que está pasando… (1)

Hace tiempo que no escribo aquí, demasiadas cosas que hacer y demasiadas cosas urgentes que, tal vez, me están desviando de hacer lo importante.Quizás ahora parezca que me alejo de ciertas cosas sobre las que escribo, pero no, sólo es aparente porque me ha gustado siempre investigar esa parte del conocimiento que está oculto, dentro de ello no sólo está lo espiritual, la historia de nuestro pasado nunca revelada, sino también lo que está detrás de las bambalinas de nuestra sociedad, de lo que sucede y por qué sucede, de los que hacen que todo esto que nos está sucediendo, y que parece tan irremediable y accidental -una imperfección de nuestros sistema económico y social- en realidad no sea nada accidental.

Por eso, hoy quiero copiar y pegar aquí una parte del contenido de un controvertido investigador y escritor, David Icke. Ha tenido la mala suerte de que en sus teorías ha metido el tema de los reptiles, lo cual a mí me parece que tal vez sea algo que deba interpretarse y estudiarse en un aparte, pero el 95% restante de lo que dice es realmente digno de ser leído, a mi me permitió darle forma y sentido a muchos conocimientos dispersos que tenía y que no conseguía ligar, sabía que en la estructura y organización mental que me había formado faltaba algo; David Icke me aportó ese conocimiento extra que necesitaba para comprender el sinsentido de lo que había aprendido, que no era casual, que no era algo que sucedía porque si, sino que era algo bien organizado y urdido.

Quizás era necesario un punto de locura en David Icke y que sacara el tema de los reptiles, porque sin ese punto de locura nadie deja un trabajo estable y se dedica a enfrentarse con todos y quizás nos sea necesario ese punto de locura para despertarnos de nuestro sueño… En fin, les dejo su texto que, más que lo que dice es para reflexionar sobre ello, porque nos muestra que los poderes que están manejando todo esto que hoy nos está sucediendo actúan de una forma que realmente para ninguna mente “bienpensante” se le podría ocurrir:

… Trotsky dejó Alemania para vivir en Nueva York y fue desde allí que inició su viaje a Rusia y la Revolución Bolchevique. Entró en Rusia con un pasaporte de Estados Unidos suministrado para él por el presidente, Woodrow Wilson, y sobre su persona llevaba u$s 10.000 provistos por los Rockefellers.

Fue reclutado en Rusia por Lenin a quien le fue dado el paso seguro en un tren cerrado a través de Alemania desde Suiza vía Suecia. Grandes cantidades de propaganda Bolchevique fueron financiadas por los alemanes. Mientras Lenin, Trotsky, y el resto estaban condenando el “capitalismo” públicamente, estaban siendo financiados por los banqueros de la Hermandad de Wall Street y Londres, las mismas personas que después respaldarían a Hitler. En su autobiografía Trotsky haría referencia a algunos de estos préstamos, muchos de los cuales fueron organizados por Alfred Milner de la Mesa Redonda y “Alexander” Gruzenberg (nombre real Michael), el agente bolchevique principal en Escandinavia. Era un consejero secreto para el Banco Nacional Chase poseído por J. P. Morgan (Payseur) en Nueva York.

Uno de los intermediarios más activos entre los Bolcheviques, Londres, y Wall Street, era Olof Aschberg que se hizo conocido como el banquero de los Bolcheviques. Poseía el Nya Banken, fundado en Estocolmo en 1912. El agente de Londres de Aschberg era el North Commerce Bank, presidido por Earl Grey, un miembro de la Mesa Redonda y amigo de Cecil Rhodes. Otro socio cercano de Aschberg era Max May, elvicepresidente del J. P. Morgan (Payseur) Guaranty Trust y cabeza de sus operaciones extranjeras.

En 1915, la Corporación Internacional Americana había sido formada para financiar la Revolución Rusa. Sus directores representaban los intereses de los Rockefellers, Kuhn, Loeb y Compañía (Rothschilds), DuPont, Harriman, y la Reserva Federal. También incluían a George Herbert Walker Bush, el abuelo de George Bush. Los Rothschilds estaban financiando directamente la Revolución vía Jacob Schiff en Kuhn, Loeb y Compañía.

Banqueros internacionales de la Hermandad de Gran Bretaña, los Estados Unidos, Rusia, Alemania y Francia se reunieron en Suecia en el verano de 1917. Acordaron que Kuhn, Loeb y Compañía depositaría us$ 50 millones en una cuenta bancaria sueca para el uso de Lenin y Trotsky. En un artículo en The New York American Journal el 3 de febrero de 1949, el nieto de Jacob Schiff dijo que su abuelo había pagado unos us$ 20 millones adicionales a los dos “revolucionarios”. El pago de us$ 20 millones a los Bolcheviques por Elishu Root (abogado de Kuhn, Loeb y Compañía y ex Secretario de Estado) vía la Reserva De Guerra Especial (Special War Fund), está registrado en el Registro Congresional del 2 de septiembre de 1919.

Esta inversión no sólo promovió el Programa de la Hermandad, obtuvo una ganancia increíble.

Algunos investigadores sugieren que Lenin pagó a Kuhn, Loeb el equivalente en rublos de us$ 450 millones, entre 1918 y 1922. Esto no era nada comparado con las ganancias ganadas de la explotación de la tierra rusa, su economía y personas, incluyendo el robo del oro del Zar y sus vastas propiedades financieras que fueron guardadas, y robadas, por los mismos bancos que habían financiado la revolución… 

Como podemos ver para ellos todo, siempre, es beneficio, ¡y qué beneficio! ¿A qué corresponderían esas fortunas al día de hoy…? Tampoco olvidemos que en esas mismas fechas se estaba librando una guerra, olvidada por todos al día de hoy ya que no interesa recordar, que se llamó “El Movimiento Blanco” que, tomando de Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_Blanco):

El Ejército Blanco contó con colaboración ocasional de fuerzas japonesas, británicas, canadienses, francesas y estadounidenses, entre otros. Estas potencias aportaron al Movimiento Blanco dinero, asesoramiento militar, trenes acorazados, y artillería pesada, además de recibir entre marzo y abril de 1918 un cuerpo expedicionario Aliado para intervenir específicamente en la Siberia oriental. Lentamente el apoyo de estos contingentes extranjeros fue disminuyendo debido a que la opinión pública en sus países (sobre todo en Francia y Reino Unido) rechazaba la idea de continuar sosteniendo tropas para combatir en Rusia cuando la Primera Guerra Mundial ya había terminado y los soldados exigían volver a sus hogares.

Magnífico juego a dos bandas, ganando dinero en las dos… En fin, como no les funcionó así luego crearon la II Guerra Mundial.

 

El primer fin del mundo falló…


Hace cosa de un par de semanas recibí uno de esos PPS sobre el 2012 y el fin del mundo previsto, al mismo tiempo recordé que el 28 de noviembre de 2011 era considerado por otros la fecha real de ese “fin del mundo”… De este nos libramos. Pero aunque nadie sabe lo que significa este “fin del mundo” que se espera si que parece que esperan algo milagroso y maravilloso. Me explico.

El PPS explicaba con todo lujo de detalles la cantidad de coincidencias cósmicas que para ese momento iban a suceder, únicas para lo que podemos llamar “nuestra historia”, algo que sin duda iba a producir un cambio definitivo en la humanidad, porque no se podía pasar por unos aspectos cósmicos de esa magnitud sin que se produjera un cambio positivo para la actual humanidad… Curiosas ideas, ¿dónde está su lógica…? La lectura de ese PPS me hizo sonreír porque me recordó cierta forma de pensar de ciertos intelectuales y artistas de antes de la I Guerra Mundial. En ciertos sectores de entonces había un convencimiento, rondando un sentimiento de iluminación, de un inminente cambio para una sociedad mejor. No pocos artistas e intelectuales de la época se alistaron entusiasmados en el ejército para contribuir y participar en ese cambio que soñaban. Ni que decir que los que sobrevivieron no vieron con el mismo entusiasmo la II Guerra Mundial cuando llegó, ya no creían en cambios cuasi mágicos.

Este momento es, evidentemente, diferente pero el discurso me suena extrañamente parecido: Algo está a punto de suceder que cambiará el mundo, convirtiéndolo en un lugar más justo y mejor. Eso cuando no directamente un grupo de iluminados considera que, de alguna forma maravillosa, seremos recogidos por unos seres superiores y llevados a una dimensión superior que evidentemente también es un lugar mejor, más confortable… Si yo fuera un ser superior me preguntó para qué iba a llevarme a una humanidad como esta a parte alguna, vamos, como llegar a casa de una familia y ver que la tiene hecha una pocilga, ni se te ocurre pensar en llevarles a tu casa, aunque una parte de esa familia te jure que ellos son diferentes, como para fiarte…

No sé si el 21 de diciembre de 2012 pasará algo o pasará como con el 28 de noviembre de 2011, no tengo ni idea, pero pase lo que tenga que pasar, si pasa algo, no creo nos guste demasiado. Si la influencia vibratoria cósmica tiene que producir algún efecto en la tierra no creo que este sea una elevación espiritual y moral de la humanidad así como quién chasca los dedos; pero para mi hay varias opciones:

  • No pasa nada y seguimos como si tal cosa, con los mismos problemas y con las mismas “no-soluciones” y la demolición del sistema del bienestar en los países occidentales que, al final, llevará también a la demolición de ese cierto bienestar que parecía querer despuntar (o prometía hacerlo) gracias a su comercio con estos países en los países asiáticos. Las consecuencias de esto son por sí mismas un desastre planetario, pero vienen de antes, mucho antes y no son origen cósmico.
  • El efecto de esa poderosa coincidencia cósmica lleva sus efectos a plano físico y se produce algún tipo de cataclismo natural, en ese caso Dios no pille confesados… Luego lo explico.
  • El efecto de esa poderosa coincidencia cósmica lleva sus efectos al plano psíquico y se produce algún tipo de cambio en la consciencia humana que hace que se eleve espiritualmente a planos luminosos… Vamos, que de pronto vamos a llegar todos al Nirvana así sin más.

Quizás me dejo alguna opción más, pero yendo a la de la catástrofe natural, tenemos la tendencia en pensar en, por ejemplo, el cambio climático como algo a lo que nos dará tiempo a acostumbrarnos, pero nos olvidamos que los cambios del planeta Tierra en el pasado a veces han sucedido de un día para otro. Los yacimientos de fósiles, donde se pueden encontrar mezclados todo tipo de saurios, indican que no es que se pusieran todos de acuerdo para caerse el mismo tiempo o en mismo sitio en una ciénaga, sino que fueron literalmente enterrados bajo masas de tierra sin que hubiera tiempo para la descomposición de sus cuerpos. ¿Alguien puede imaginar qué pudo pasar?

Y hace 900.000 años cuando cambió el polo magnético, ¿fue un cambio “amable”?

Y más recientemente… Hay cuerpos de mamuts que se han encontrado en hielo que indican que ni les dio tiempo a terminar de digerir su última comida y, aunque las recreaciones artísticas nos los pintan entre hielo y nieve, en realidad era un animal que a pesar de su pelaje vivía en áreas quizás parecidas en clima al de Centroeuropa, llenas de la vegetación necesaria para alimentar un mamífero de su tamaño, entre los hielos no viven herbívoros… ¿Qué les pudo pasar para que quedaran aprisionados entre el hielo sin darle siquiera tiempo a digerir su última comida? Es de imaginar que en un plazo de tiempo inverosímil la temperatura cayó de una forma tan abrupta que no les dio tiempo ni a moverse.

Luego… Sí que puede haber un cambio dramático a nivel natural, pero eso no llevará a la humanidad a una elevación espiritual. Sino imaginemos una situación donde de pronto todo lo que hoy nos parece natural dejará de funcionar: Electricidad, agua corriente, suministro de alimentos… Todo… Hay una regla: Cuando lo básico falla toda espiritualidad queda a la espera de tiempos mejores.

Consecuentemente si hay una catástrofe planetaria no soy nada optimista en cuento a sus efectos benéficos.

Pero imaginemos algo más bonito: Las coincidencias cósmicas de alguna forma tocan algún aspecto de la psique humana y esta se “ilumina” como un árbol de Navidad cuando le conectas a la corriente eléctrica… Bueno, evidentemente si el árbol de Navidad ya ha sido preparado de antemano y tiene toda esa colección de lucecitas para que quede tan bonito…

Y eso es lo que pasa: El árbol de Navidad de esta humanidad está lejos de tener las lucecitas necesarias para que si le conectas una corriente energética se ilumine. Alguna luz hay, pero escasa y sí, sí que tengo en cuenta eso que algunos iluminados dicen de que hemos llegado a la masa crítica necesaria para una efecto cuántico… Jeje… Perdón que me ría pero no es porque me haga gracia, muy al contrario: por cada uno que al día de hoy en un día pueda llegar a cierta “elevación espiritual” nacen miles que simplemente morirán de hambre o de lo que sea en eso que llamamos el tercer mundo para equilibrar la balanza de esa masa crítica (o incluso en algún país de primer mundo por no poder pagar la cuota médica), unos crecen como mucho en proporción matemática y los otros en geométrica. Si alguien por ahí cree en la masa crítica y no tiene interés en que se llegue a ella, debe ser alguien empeñado al mismo tiempo en que cada día nazcan más seres humanos con la única finalidad de morir de hambre en algún lugar perdido del mundo donde, desgraciadamente, la naturaleza impone su Ley. Alguno dirá que podemos salvarlos, no digo que no, pero como decía Donald Walsh en “Conversaciones con Dios I”: “Pero al mismo tiempo decís que no podéis hacer nada para que dejen de morir de hambre 40.000 personas diarias, traéis al mundo a 50.000 personas cada día, a una nueva vida. Y a eso lo llamáis amor…”

Sin entrar en controversias y sueños maravillosos de justicia humana (es demasiado fácil) analicemos ese cambio energético en el planeta desde el punto de vista de la lógica: Este plano material es el que es, vive bajo las reglas que vive, porque está en un nivel vibratorio determinado, un nivel vibratorio que se basa en una pirámide alimenticia donde hay una base amplia que parece sólo existir para que una pequeña parte de esa pirámide, en la cima, pueda vivir a base de comérselos y… Pensémoslo fríamente… Es un modelo de sangre, dolor y sufrimiento. El león que mata su presa lo hace con la indiferencia propia de la que habla en Bhagavad-Gita, sin odio, sin emociones, como un Maestro, pero su presa no muere con esa misma indiferencia. Digo león pero pueden decir lo que quieran, tienen muchos depredadores para elegir y si queréis podéis utilizar este modelo de intercambio de energía a modo de metáfora en lo social porque funciona, es su reflejo.

Si este plano vibratorio de la Tierra cambiara para elevarse cambiarían/morirían todas las especies que lo habitan, incluida la nuestra. Tal vez sobreviviera alguna, tal vez sobrevivieran algunos seres humanos pero estos serían, si realmente este cambio produce un cambio vibratorio que eleve la especie humana, como simios frente a esa nueva especie “humana”. Lo único bueno es que por lo menos no terminarían como muchas veces nuestros simios en los laboratorios para experimentos… Eso si por supuesto se produce una elevación que tampoco lo veo claro, pensemos en tantas leyendas sobre la “Edad de Oro” en las culturas de la antigüedad, tantas que el sentimiento darwiniano de la evolución no me queda tampoco claro aquí. Además, ¿quién nos dice que esas ondas cósmicas no producen mutaciones que nos dejen más imbéciles de lo que ya somos? ¿Y los que sobrevivan tiene que sufrir a manos de la nueva raza quizás más cruel y salvaje…? Creer que las cosas van siempre a mejor o bien por arte de birlibirloque es ignorar la historia humana.

Por si queda alguna duda sobre que este plano vibratorio de la Tierra es el propio de este modelo pensemos en los cocodrilos… Ellos y sus similares antepasados llevan 300 millones de años con este modelo, llevan 300 millones de años esperando que las manadas de animales pasen por su río para comerse a los más débiles, y ellos han vivido unas cuantas coincidencias cósmicas de ese tipo, yo no sé contarlas pero a ojo de buen cubero han debido ser unas cuantas… ¿Cómo es que no se han elevado? Sencillo, porque este plano material es el que es y su nivel vibratorio pertenece a él y nada más, y si por alguna coincidencia cósmica cambiara tendríamos algo parecido a lo que pasó hace 80 millones de años con los dinosaurios, desapareceríamos…

Claro, ahora como si lo oyera: Pero es que la humanidad empezó mucho después y… Vamos a ver: En este planeta aparecen de vez en cuanto señales de que nuestra historia no empezó hace 7.000 años ahí por Egipto y Mesopotamia, sino que hubo “algún” tipo de civilización o humanidad, o varias, que desapareció y de la que únicamente tenemos pequeñas señales (en Internet hay sobradas reseñas muy fiables para el que tenga curiosidad)… Quizás no todos los cambios en este planeta sean para algo mejor.

En este nivel vibratorio ni en ningún otro los cocodrilos y los leones, por poner un ejemplo, se van a hacer vegetarianos por un choque de energías cósmicas. Si ese choque produce un cambio energético que eleve este planeta los leones, los cocodrilos y demás depredadores así como sus presas desaparecerían porque el modelo de intercambio de energía por dolor ya no tendría sentido, además… Ese plano tan bello y soñado es precisamente del que venimos cuando nos encarnamos, y nos encarnamos por apego a las cosas de este plano y por nuestra ignorancia de esta verdad, incluidos los que van de iluminados y de elegidos por la divinidad… Dicho todo esto: ¿Realmente alguien con un mínimo de claridad, no digo iluminación, puede creer en esos discursos de saltos mágicos a planos más elevados? ¿Alguien de verdad cree que la iluminación y esos planos más elevados pueden entenderse siquiera con la mente humana más privilegiada salvo en casos absolutamente excepcionales? No digo ya vivirse…

En fin, creo que si alguien quiere algo mejor, más elevado, lo mejor que puede hacer es trabajar sobre sí mismo, sobre su vida, sobre las cosas que quiere mejorar o cambiar, eliminar sus frustraciones, sus pequeñas (o no tan pequeñas) zonas oscuras y no esperar mucho de los cambios cósmicos mágicos en lo cuales, sinceramente, me gustaría creer. Sin embargo, si me equivoco, por lo menos procura que tu árbol de Navidad tenga las luces necesarias para que si le llega esa mágica corriente pueda iluminarse, si sólo son fuegos fatuos los que quieres iluminar no te arriendo la ganancia.

Como nos condicionan (3)

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Las religiones, ideologías y otros…

A riesgo de molestar sensibilidades hay algo que llevo tiempo dando vueltas y que creo que merece unas líneas en lo referente a condicionamiento. Y digo molestar porque condicionamiento no es más que creencias, y ninguno podemos librarnos de tenerlas. Y referido a las organizadas, que son las que me interesan, hay creencias más poderosas y otras menos, las hay más extendidas y las hay más minoritarias, pero todas ellas tienen, en general, unas característica comunes que, para mí, las hacen peligrosas. Ya se trate de una religión, de una ideología (entre las que se encuentran los nacionalismos) o, incluso, hasta pertenecer “fanáticamente” a un equipo de fútbol.Veamos un poco lo que quiero decir. Toda creencia estructurada, organizada, tiene una serie de componentes básicos coincidentes con los que adoctrinan a sus seguidores:

• Tú, que perteneces a este selecto grupo, eres superior a todos los demás porque te ilumina una verdad superior o unas cualidades superiores, como gustes, pero eres superior porque este grupo maravilloso al que perteneces es superior a cualquier otro.

• Los demás, evidentemente, son inferiores a ti. Por pura deducción del punto anterior. Por lo cual, llegando hasta ciertos extremos fáciles de ver, puedes incluso, como pasa en ciertos momentos de la historia y pasa en ciertas religiones e ideologías, llegar a matarlos que no pasa nada, al fin y al cabo para eso son inferiores.

• En el caso de las religiones hay algo mucho más “gracioso” aún: Debes hacer todo lo que yo te digo que debes hacer, porque así te garantizarás el cielo o, tal vez, en una vida futura, estar en un plano superior. Evidentemente en este momento y en esta vida no tendrás el paraíso o alcanzarás la santidad o el Nirvana, no eres lo suficientemente puro para ello. Pero haz todo lo que yo te digo y si te portas bien… Tal vez.

• Por último, tenemos que ni una sola de esas ideologías te dice como ser Libre, ninguna te dice como alcanzar una mayor libertad porque todas ellas lo último que desean es que seas libre, porque si lo fueras… ¿Qué harían ellas sin ti? Ellas lo son todo porque les perteneces, por eso ninguna les interesa que sea libre, sino que con tu propia vida les sostengas y mantengas.

Resumiendo: Primero te convencen de que eres mejor que los demás, que lo que les pase a los demás no tiene importancia porque son inferiores y que, además, para alcanzar una mejor vida en un futuro que ni siquiera sabes si existe, no ahora por supuesto, debes hacer todo lo que los jefes de esta ideología o religión te indiquen… ¿No es maravilloso?

En cuanto a las religiones, ¿no es también maravilloso como generalmente se empeñan en renegar el deseo de una mejor vida, de tener más…? Siempre me ha parecido una forma muy ingeniosa, por parte del poder, de preservar su posición: Si a los más pobres les empaquetas y vendes bien una religión que diga que deben conformarse con lo que tienen y que, además, les dice que su miseria no viene de la explotación a la que están sometidos por parte de esos poderosos, sino de los que están fuera de su maravilloso y selecto grupo todo queda muy bien controlado, nada que temer de los más desfavorecidos, ya tienen a quién echarle la culpa de su miseria (a saber cómo eso a una mente racional le puede cuadrar, pero a los fanáticos les cuadra, ¿quizás por la ira de Dios? Me sorprende que se pueda cabrear a alguien tan elevado, pero bueno…).

Y para empaquetarla y venderla mejor, ¿no es llamativo como esos poderosos a lo largo de toda la historia, y hoy, entregan generosas e irracionales donaciones para construir edificios religiosos y fomentar esas religiones, en vez de darlo para mejorar la vida de las personas?

Hay que decir una cosa importante: Las religiones e ideologías crean sus credos como los servicios secretos crean la desinformación para intoxicar lo que piensan (o creen que piensan) quienes reciben esas “informaciones”. Son técnicas que funciona muy bien y que al día de hoy se utiliza diariamente en las noticias, por ejemplo: Si quieres que una mentira sea creída cuanto más grande sea mejor y, muy importante, pon en su núcleo un cinco por ciento de verdad fácilmente contrastable. La pereza mental hará el resto.

Pero en esto que estoy diciendo no descubro nada a las mentes racionales, ellos saben que es así, por ello me gustaría explicar algunas cosas que, tal vez, más de uno no sepa y que puede serle útil.

¿A nadie le ha llamado la atención que al principio hable de equipos de fútbol en medio de religiones y otras ideologías? Ahora va la explicación: Las religiones y las ideologías manejan técnicas muy poderosas de condicionamiento mental, pero muy sutiles en la mayoría de los casos.

¿Qué tiene en común la celebración de un partido de fútbol, un mitin de cualquier ideología y una celebración religiosa…? En todas ellas se da la concentración de la energía de las personas que asisten a ese acto hacia una misma dirección, y el resultado es siempre el mismo: Un cambio en el estado emocional de las personas. Por eso he puesto el ejemplo del fútbol, porque es el más fácil de comprender y entender y no hay nada sagrado en ello que ofenda a nadie porque: ¿cuanta gente puede comprenderlo fácilmente…? Mucha, mucha más gente puede comprender esto con más facilidad que puede comprenderlo en un acto religioso o político donde nuestro condicionamiento tiende a considerarlo algo más… ¿Elevado? Pero no, a ese nivel no son diferentes, son idénticos.

¿Por qué los cánticos en un mitin ideológico? Tal vez lo puedas comprender en un acto religioso por el tema de la tradición, pero… ¿Y en el fútbol…? Es simple: Porque ayuda a concentrar la energía en la misma dirección, porque para que esa concentración se pueda dar las personas que asisten a ella deben hacer las cosas al unísono, con mismos movimientos, con idénticas palabras que interpreten sus mentes y digan sus labios…

Desde un cristiano, un musulmán, un budista, un activista de un partido político o un forofo de un equipo de fútbol todos participan de la misma e idéntica emoción… Podrá argüirse que una reunión es más elevada que otra, y sobre eso no tengo nada más que decir y repetir que la emoción es la misma, y es igualmente peligrosa llegado a un extremo determinado: Cuando llega la exaltación.

Por cosas como estas las religiones e ideologías pueden manejar tan bien a las personas, porque las personas no se dan cuenta que esa emoción que sienten, y que eso que los líderes les dicen que parece es un saber o de una verdad especial que la que sólo ellos están en posesión, en realidad no tiene nada de especial ni elevado, es sólo una consecuencia de la concentración de toda la energía de las personas que les rodean y que hacen que sientan de una forma diferente, más elevada, superior a la normal…

Pero es sólo un efecto de multiplicación de la energía, no se están elevando a planos más sutiles, no están adquiriendo espiritualidad, no son mejores aunque por un momento se sientan mejores, sólo están bajo los efectos de una droga, nada más, porque la elevación nunca viene de fuera, sino de dentro, y si esa elevación fuera real, si viniera de dentro, no podrían hacer luego lo que hacen de forma inmediata: Creerse superiores a todos los que no creen como ellos y, si llega el caso, eliminarlos o intentarlo…

Si esta técnica permitiera este tipo de elevación no la difundirían, porque una consecuencia de la elevación es la Libertada, o sea: La incapacidad de ajustarse ciegamente e incondicionalmente a ideologías o religiones, algo que ya hemos visto que por nada del mundo desean que sintamos.

En todo momento del pasado los líderes más poderosos han sabido esto. No quiero decir nombres, pero piensen en dolorosos dirigentes del pasado y su afición a organizar grandes eventos donde poner a todo los asistentes a hacer determinadas cosas al unísono, como desfilar al paso, cantar himnos… Aunque parezca una aberración, a nivel de energía, eso no es lo mismo que repetir una oración también la unísono, o hacer unos movimientos repetitivos bajo una voz monótona y que dice cosas que suenen a verdad o que son verdad también…

Pero… ¿Qué hay de malo en que la gente se sienta especial, que se sienta bien preguntará alguno? Nada en principio y todo: Gracias a esa manipulación cuando llega el momento se puede pedir a los seguidores que se destruyan bibliotecas que encierran conocimientos que pretenden hacer al ser humano más libre, gracias a esa manipulación pueden destruirse estúpidamente monumentos, testimonios inertes de la historia, que no hacen daño a nadie, gracias a ello se pueden crear castas y en el mundo de hoy primeros y segundas clases de personas, gracias a ello se ciega la razón…

Como persona que lleva muchos años practicando la meditación, y que ha estudiado algunas cosas relacionadas con la energía, sé cómo se puede llegar a estados emocionales muy especiales donde es muy fácil programar a una persona para que, al tiempo que cree a pies juntillas lo que quieras que crea, se siente libre porque se cree libre. En casos individuales es lo que se llama hipnosis, pero que a nivel colectivo también existe, y es una extraña paradoja, pero es en lo que consiste una buena programación: Que la persona crea lo que tú quieres que crea y que, por supuesto, crea que ha hecho una elección libre y, además, inteligente, porque es la mejor elección…

Si quieres ser Libre examina bien no lo que te dicen, sino lo “que te hacen sentir” cuando te lo están diciendo y “el cómo” te han hecho llegar a ese sentimiento, a esa emoción. Cuando un vendedor te quiere vender algo primero mueve tus emociones, y luego te pide que firmes el pedido… Ten cuidado porque con ciertas mercancías no estás sólo adquiriendo deuda, sino esclavitud de la peor clase:

La esclavitud de una mente que, siendo esclava, cree ser libre.

Sobre “Lo Bueno es Aprender”

 

Aprender… ¿Hay acaso otra cosa?

Hace ya muchos años, llegué a esa conclusión, que en realidad la vida se resumía en sólo eso: aprender. Quizás aprender para desaprender, dirá alguien, pero al fin y al cabo lo mismo, aprender al final otra vez, siempre aprender. Y cuando crees que sabes algo, cuando crees que por fin hay algo seguro llega la vida y… Otra vez a empezar.

En realidad creo que lo único seguro en la vida es que no hay nada seguro, que lo mejor es no dar nada por cierto, por acabado por terminado, y cuando crees que, por fin, has dado con algo cierto, terminado y acabado es posiblemente porque ha llegado el momento de empezar de nuevo, y cuanto más te aferras a esa idea más dura es la caída, con más contundencia se produce el cambio.

Llevo toda mi vida observando el mundo y a las personas que me rodean, y he visto muchas que se desplazan por sus vidas con mucha facilidad, como si evolucionar, crecer a niveles profundos no fuera con ellas, pero al final algo llega, algo pasa y, de pronto, tienen que hacerse “grandes preguntas”. Pero ese algo suele ser bastante duro, es un poco como aquello de aprender por las buenas o por las malas, como comerte la comida en el momento que te la ponen o irlo demorando hasta que tienes que tomar la decisión de tragártelo te guste o no te guste.

Hay quien dirá que todo el mundo aprende, que todo el mundo evoluciona, que no hay vida sin aprendizaje… Sí, es cierto, poco o mucho siempre se aprende, pero aquí me refería a algo más profundo: a aprender de la vida, del sentido que tiene, de lo que nosotros hemos venido a hacer, cada cual a su modo, a la vida. No me refiero a madurar como lo hace una manzana, a nadie se le ocurrirá decir que una manzana ha evolucionado porque ha pasado de verde a madura y de madura a caerse del árbol, eso es un proceso natural y lógico, en las personas es crecer y envejecer, y eso no es evolucionar, como no lo es ir aprendiendo a hacer mejor alguna cosa. Como decían en una escuela de negocios, hay quién en realidad lo que tiene no son 15 años de experiencia, sino 1 año de experiencia multiplicado por 15.

La vida, la existencia, es algo más grande que levantarte durante cuarenta años para trabajar de sol a sol, pagar facturas para rodearte de cosas que en cualquier momento tendrás que dejar y abandonar, fornicar (poco y mal para la mayoría), engordar y hacerte viejo viendo crecer a otros que has traído a este mundo haciendo lo mismo que tú y, todo eso frente a una pantalla de televisor que te alivie del dolor de vivir. Si ese es el sentido de la vida… Si es todo lo que se puede esperar de la vida…

Digo “dolor de vivir” porque es algo que también he visto, aún muy soterrado, en la mayoría de las personas. El televisor y las múltiples distracciones que nos hemos inventado para no tener que pensar, para poder sentir cierto alivio e, incluso, cierta felicidad, no son más que eso distracciones para no enfrentar aquello que todos, más o menos presente u oculto, tenemos dentro, y que se resumen en una serie de preguntas simples, pero nada fáciles de responder: ¿Es esto todo…? ¿Hay algo más en la vida…? ¿Estoy haciendo lo que debo…? ¿Lo estoy haciendo bien…? ¿Realmente esto me hace feliz…? …

¿Fáciles, verdad? ¿Pero cómo contestarlas? Normalmente suele ser demasiado duro darte cuenta que lo que haces no tiene sentido, que en realidad podrías hacer más y mejor que perder el tiempo “matándolo” haciendo cosas absurdas o, simplemente, no haciendo nada; pero eres demasiado perezoso para intentar algo más que quejarte de no lograr lo que quieres, es mejor echar la culpa a otros y que, en realidad, no eres feliz, aunque tal vez tengas la suerte de tener un buen trabajo (dentro de tus esquemas mentales aceptados) y una serie de bonitos adornos en tu vida para darte la sensación de éxito y, por tanto, de felicidad, porque con todo eso por fuerza debes ser feliz, ¿verdad? Pero no, ¿si así fueras porque entonces te atontas con el alcohol, o con programas de televisión absurdos que te permiten agotarte y dormirte con facilidad, o con tantas cosas que si vas a mirarlas, a analizarlas y escucharte en realidad no te satisfacen?

Porque es mejor eso que enfrentarte a la Verdad… ¿Pero cual es la Verdad? ¿La que nos han enseñado o enseñan, la que hay interés en que creamos? ¿Cuál es la Verdad, qué es Verdad?

Por eso lo bueno es aprender, hacer las preguntas necesarias, con calma, tranquilidad, sabiendo que la vida siempre nos va a contestar, y una vez respondidas volver a preguntar. Muchas de esas respuestas no serán agradables, el aprendizaje que de ellas nos llega no nos gustará, pero será mejor que seguir viviendo en la ignorancia.

Por cierto… Tened siempre en cuenta que, digan lo que digan, eso es lo que pretenden de vosotros los que os dirigen: Que viváis en la ignorancia… Pan y circo, nada más, porque cuando pensáis por vosotros mismos, cuando analizáis por vosotros mismos, os volvéis peligrosos, las “falacias fértiles” (esta definición de George Soros me encantó la primerva vez que la escuché) dejan de ser fértiles porque dejan de ser falacias y dejan de fertilizar los bolsillos de quienes las venden. Creo que sólo por eso, nada más, merece la pena preguntar y aprender, os va en ello vuestar vida.

Por otra parte, en este blog hay muchas cosas diferentes, quizás algunas parezcan dispares, pero todas forman parte de lo mismo: Conocimiento.